Comprueba que las bolsas de semillas estén bien cerradas y que los frascos vuelvan al lugar indicado para su contenido. Limpia los restos de mezcla de las superficies que utilizaste.
Lleva a la mesa la porción servida y los utensilios necesarios. Si quieres ofrecer más, deja el recipiente preparado en una zona adecuada sin exponerlo innecesariamente.
Este orden no requiere que toda la cocina quede perfecta. Basta con atender los alimentos y retirar lo que ya cumplió su función en esa preparación.